sábado, 17 de mayo de 2014
Carta 17 - Estúpido marinero
https://www.youtube.com/watch?v=_3ChtuPdJzM
"Nada estúpido, nada.
¿Qué mas dá tragar un poco mas?
Tu Capitán sigue en el fondo del mar,
creyendo que aún puede salvar.
Mira las botellas de cristal,
aun envía mensajes de socorro,
bengalas bajo el agua, gritos en burbujas,
lágrimas secas que ya no mojan el mar.
Demasiado quisiste esperar. Subestimaste al mal.
Y ahora nada estúpido, nada, que algún día terminará el mar."
martes, 13 de mayo de 2014
Carta 16 - Muerto
"Renuncié a mi futuro, quise olvidar el pasado y atrapado en el presente, morí."
viernes, 27 de diciembre de 2013
Carta 15 - QuéQueQuè
" Puedes sentirte atrapado entre el cielo y la tierra. Entre horizontes.
El viento no trae la libertad. No trae nada.
Es crudo, pero es verdad. A veces no se donde está la libertad."
El viento no trae la libertad. No trae nada.
Es crudo, pero es verdad. A veces no se donde está la libertad."
jueves, 28 de noviembre de 2013
Carta 14 - Lógicas
"Hay leones que solo tienen melena en su cueva,
y en el museo, los guepardos siempre son fieros.
Los búfalos, aun grandes y fuertes siempre van en manada,
y el suricata siempre de pié, tiene algo que esconder.
El orangután nunca quiere tocar de pies al suelo,
y el gran pavo real, suele ser de los primeros en echar a correr.
La hormiga levanta sola a cien de las suyas,
y la oruga, sola se transforma en algo bellísimo.
El grillo llega tan lejos como ninguno,
y la abeja muere por las suyas.
Las arañas tejen sus telas por mucho que las destronen,
y a los gusanos no les importa "tragar tierra". Siguen adelante.
Pero,
El orangután se come la hormiga,
El suricata a la oruga,
Y el pavo al grillo.
La abeja muere al picar al guepardo,
La araña se queda sin su tela ante el paso de los búfalos,
Y el gusano es aplastado por la garra del león.
Divina naturaleza."
y en el museo, los guepardos siempre son fieros.
Los búfalos, aun grandes y fuertes siempre van en manada,
y el suricata siempre de pié, tiene algo que esconder.
El orangután nunca quiere tocar de pies al suelo,
y el gran pavo real, suele ser de los primeros en echar a correr.
La hormiga levanta sola a cien de las suyas,
y la oruga, sola se transforma en algo bellísimo.
El grillo llega tan lejos como ninguno,
y la abeja muere por las suyas.
Las arañas tejen sus telas por mucho que las destronen,
y a los gusanos no les importa "tragar tierra". Siguen adelante.
Pero,
El orangután se come la hormiga,
El suricata a la oruga,
Y el pavo al grillo.
La abeja muere al picar al guepardo,
La araña se queda sin su tela ante el paso de los búfalos,
Y el gusano es aplastado por la garra del león.
Divina naturaleza."
lunes, 18 de noviembre de 2013
Carta 13 - La mayor desgracia
"Andaba cabizbajo observando las granuladas piezas de roca roja que formaban el suelo del andén.
Inmerso en el anonimato del cuello alto de mi anorak y la capucha baja, observo a quienes están en el andén de enfrente, y pienso, que todos ellos son otros seres con otras vidas.
Otras experiencias, otros gustos, otros conocidos, otras metas... todos juntos, y tan separados.
Y le ví.
Sentado. Mirada ausente.
Cubierto en su capucha pensaba algo que solo el sabe. Aún y con el fuerte viento azotando rostros y mojando con alguna gota allí estaba. Quieto. Observando átomos.
Se levanta.
Con una mirada aún despistada juega a mantener el equilibrio a lo largo de una fina linea.
Cerca de la vía.
Se para.
Su vista se fija en las vías un instante, y luego, se pierde de nuevo.
Le veo. Deja sus ojos muertos, abiertos como puertas para que cualquiera pueda ver en que piensa su mente; para lo que se está preparando.
Mira a su izquierda.
Espera el tren. Pero no lo espera como los demás. Lo espera.
En su mente se dibujan sentimientos visibles en sus recientes balanceos nerviosos.
En su vista ahora inquieta que mira a la muchedumbre con miedo.
Se ve llegar el tren.
Saca las manos de los bolsillos. Se ajusta la mochila. Mira a su alrededor. Se seca las manos en el pantalón. Se las mete en los bolsillos. Se las saca.
El tren está a 200 metros.
Sus pensamientos fluyen por su figura. A llegado la hora. Ahí está.
El tren pasa a los 100 metros.
Recuerda todo aquello que le ha llevado al andén.
A esperar el tren y vuelve a mirar alrededor nervioso.
70 metros.
Miedo. Mucho miedo.
40 metros.
Empieza a balancear el cuerpo adelante y atrás. Mide la caída inconscientemente.
26 metros.
Mira alrededor frenético. ¡¿Y si alguien trata de pararle?!
14 metros.
¡NO!¡NO!¡Hay que hacerlo!¡Hay que hacerlo!
5 metros.....
Y el tren me pasa por enfrente. No veo al chico.
Siento el temblor del suelo en mis piernas, y el sonar de los motores en mi pecho.
El tren para. Se escucha el abrir y cerrar de las puertas, y los motores se vuelven a poner en marcha.
El tren se aleja del andén.
5 metros...
14 metros...
26 metros...
Y allí está el.
Como una estatua de piedra impasible al viento.
Su mirada no esta mirando. Ni si quiera está perdida. Su mirada mira hacia adentro con los ojos bien abiertos.
Y es que esa es la realidad chico. Ese eres tu, amigo.
Llega mi tren. Para enfrente mío, entro, y me siento en la ventanilla echando la última mirada al muchacho.
No tienes valor para vivir.
Pero tampoco para morir.
Ese eres tu, amigo.
Y esa es tu desgracia."
jueves, 14 de noviembre de 2013
Carta 12 - Carta al viento
" Siempre que hablo tengo que dirigirme a una persona, o un objeto, porque tengo algo que decirle.
Siempre que hablo, tengo que tener algo que comunicar. Soy el emisor, y necesito un receptor.
Porque si hablas solo... estás loco.
¿Acaso no puede uno hablar por placer?
¿No puede uno lanzar palabras al aire sin mas?
Hoy quiero hablar.
Y no porque tenga algo que decir o explicar, sino tan solo, porque puedo.
Hoy le lanzo una carta al viento.
Así que toma mis palabras oh portador de la vida, y llévalas donde quieras.
Grítalas en alguna tormenta, o susúrraselas a quien mas las necesite.
Llévalas hasta el confín del mundo, o déjalas en la siguiente calle.
Súbelas a los montes o bájalas a la cuevas mas profundas.
Porque no necesito que nadie las oiga, ni que las entiendan. Hoy hablo por hablar.
Cuélgalas de una rama de algún árbol bonito.
O Déjalas en algún arbusto.
Te doy la potestad de tomar mis susurros y hacer que perduren cuanto quieras.
Hoy mis labios se mueven a capricho, y dejo todo lo que he dicho.
Demuestro que puedo y lo hago.
Demuestro que puedo, y, lo hago."
martes, 25 de junio de 2013
Carta 11 - El día llegará
"El dia llegará,
en que habiendo crecido en nuestros años,
mengüemos en talla y aumentemos en daños.
En que nuestra cerviz se endurezca,
Nuestra columna se doble,
En que no halla quien nos convenza,
y los mas suertudos, veamos doble.
Cualquier imprevisto nos será molesto,
y las contradicciones inaceptables.
Los bancos serán nuestros mejores amigos,
y los niños, recuerdos afables.
Llegará amigo el día,
en que renunciemos a tiempos mejores.
Llegará amigo el día,
en que nos hagamos mayores."
-Joctán M.
en que habiendo crecido en nuestros años,
mengüemos en talla y aumentemos en daños.
En que nuestra cerviz se endurezca,
Nuestra columna se doble,
En que no halla quien nos convenza,
y los mas suertudos, veamos doble.
Cualquier imprevisto nos será molesto,
y las contradicciones inaceptables.
Los bancos serán nuestros mejores amigos,
y los niños, recuerdos afables.
Llegará amigo el día,
en que renunciemos a tiempos mejores.
Llegará amigo el día,
en que nos hagamos mayores."
-Joctán M.
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